Robustez del modelo operativo (estructura y procesos)Existe un mapa end-to-end real del proceso de siniestros (no solo procedural).Los siniestros están segmentados por complejidad operativa, no solo por ramo.Los flujos de trabajo están estandarizados para los casos repetitivos.Las excepciones están claramente definidas y documentadas.La toma de decisiones complejas no recae en perfiles sobrecargados.Existe separación clara entre ejecución, control y decisión.Los puntos de espera y retrabajo están identificados y medidos.El backlog máximo tolerable está definido por tipología.Hay criterios claros de priorización de siniestros.El modelo operativo está diseñado para el pico, no para la media.Los SLAs internos están alineados con la realidad operativa.Los errores recurrentes tienen causa raíz identificada.La documentación operativa está actualizada y es accesible.El cierre de siniestros incluye validación operativa y contable.La experiencia del cliente está integrada en el diseño del proceso.Capacidad, control y escalabilidadExiste visibilidad diaria del volumen de siniestros entrantes.La capacidad estructural está dimensionada sobre el volumen base.Hay capacidad flexible preparada para absorber picos.Los roles están definidos por tipo de tarea y nivel de decisión.Las tareas administrativas no consumen tiempo de perfiles clave.Los equipos cuentan con checklists y guías operativas claras.Existen controles de calidad por muestreo.Los KPIs operativos se revisan con frecuencia definida.El coste medio por siniestro está calculado y monitorizado.El TAT se mide por tipología, no como promedio global.El ratio de reprocesos es visible y accionable.Existe un dashboard operativo accesible para dirección.Hay triggers definidos para activar refuerzos operativos.Existe un playbook de crisis para picos de siniestros.El modelo permite escalar sin incrementar deuda operativa.